«Línea H». Subte en la Ciudad de Buenos Aires. El Gobierno de la Ciudad inyecta gestión por todos lados. Mientras que un grupo de legisladores que presentó un proyecto para bautizar la estación Once de esa línea como «30 de Diciembre» en homenaje y recuerdo de las 194 víctimas de la tragedia de Cromañón en 2004, la policía Metropolitana, que desde hace unos días se hace cargo de la seguridad en las estaciones, prohíbe a los músicos callejeros utilizar amplificadores.
Argumentando que se trata de denuncias de otros pasajeros, «los oficiales obligan a los músicos a descender de las formaciones», declara un grupo de artistas que hace resistencia. A través de las redes sociales, crearon grupos en Facebook para resistir, y en el medio de esa maraña de musicos tratando de hacer valer sus derechos contra oficiales que aseguran que están haciendo valer los derechos de los ciudadanos, está Jazmín, que trabaja en la Línea H y endulza con su voz y versiones de Spinetta a los pasajeros. Que, lejos de quejarse, se emocionan con sus voz y aplauden cada presentación.
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