Ante 50 mil personas, en la despedida de su tercera visita al país, Sir Paul volvió a demostrar su condición de artista único, al redondear un show perfecto, en el que el entusiasmo del público fue aún mayor que en el recital anterior. En el final, cuatro adolescentes subieron al escenario para que les firmara autógrafos. «Estoy rodeado de chicas hoy. Perdón, Nancy», bromeó y se puso a saltar con ellas. [LEER MÁS]
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Lo que McCartney nos dejó
20/05/2016
