Aunque muchas personas creen que los gatos se comunican entre sí de la misma manera que lo hacen con sus dueños, estos animales utilizan diferentes señales para interactuar con otros felinos y con los humanos. Según especialistas en comportamiento animal, el maullido tiene un papel particular en la relación que construyen con las personas.
La clave está en una característica de su comportamiento: los gatos domésticos pueden aprender a utilizar sus vocalizaciones para llamar la atención, pedir comida o expresar necesidades, mientras que entre ellos suelen recurrir a otras formas de comunicación, como el lenguaje corporal y las señales olfativas.
Por qué los gatos maúllan a las personas
La veterinaria Leslie Sinn, especialista en comportamiento animal, explicó en una entrevista publicada por Vet Tech Colleges que los gatos adultos suelen reservar el maullido principalmente para comunicarse con los humanos.

“Los gatos no se maúllan entre sí. Solo maúllan a las personas”, señaló Sinn, en una traducción al español de su declaración original en inglés. La especialista explicó que este comportamiento también puede aportar información sobre la historia de un animal: en los refugios, por ejemplo, el personal puede observar si un gato maúlla a las personas para evaluar si tuvo contacto previo con ellas. En la práctica, los gatos pueden maullar para:
- Pedir comida o llamar la atención de sus dueños.
- Saludar cuando una persona llega a casa.
- Solicitar que les abran una puerta o les permitan acceder a un espacio.
- Expresar una necesidad o incomodidad, según el contexto.
Por eso, no todos los maullidos significan lo mismo. Para interpretar qué intenta comunicar un gato, es importante observar cuándo vocaliza, cómo lo hace y qué sucede a su alrededor.
Cómo se comunican los gatos entre sí
Los felinos no dependen exclusivamente de los sonidos para relacionarse con otros animales. El lenguaje corporal, las señales olfativas y el contacto físico también cumplen un papel importante en su comunicación.
A través de la posición de las orejas y la cola, la postura corporal y los movimientos, pueden expresar estados emocionales y transmitir señales a otros gatos. También utilizan olores para reconocer individuos y marcar su entorno.
Sin embargo, esto no significa que los gatos adultos nunca maúllen entre sí. Aunque el maullido se utiliza especialmente en las interacciones con las personas, también puede aparecer en determinados encuentros entre felinos. Los gatitos, además, maúllan para comunicarse con sus madres durante las primeras etapas de vida.
Por eso, cuando un gato maúlla repetidamente a su dueño, conviene prestar atención al contexto y a sus necesidades. Si el cambio en sus vocalizaciones es repentino o aparece acompañado de otros signos de malestar, es recomendable consultar con un veterinario.
