Joaquín Sabina es uno de los cantantes hispanohablantes más exitosos de la historia y, a lo largo de su carrera, construyó una imagen vinculada con las noches largas y los excesos. Sin embargo, a sus 77 años, el español reveló que modificó su rutina.
De acuerdo con lo que contó en una entrevista cuando cumplió 70 años, comenzó a llevar una vida mucho más tranquila, en la que disfruta de un buen descanso y de levantarse temprano. “Me acuesto temprano… ¡Qué lindo es dormir de noche! Y por la mañana me levanto a escribir”, aseguró.
En esa misma línea, también reconoció que las noches en las que permanecía despierto hasta el amanecer ya son parte del pasado. “Ya no escribo hasta las 7 de la mañana”, afirmó el cantante.

Cómo cambió la rutina de Joaquín Sabina con el paso de los años
Sabina comenzó a llevar una rutina marcada por actividades sencillas, como sentarse a leer, escribir, mirar por la ventana o simplemente pasar tiempo tranquilo en su casa.
En aquella entrevista también contó que tenía siete gatos, con los que compartía gran parte de sus días. Además, aseguró que no acostumbraba a dormir la siesta y que ya era poco habitual encontrarlo en alguno de los bares que solía frecuentar.
De todas maneras, este cambio en sus hábitos no implicó que el cantante comenzara a hacer ejercicio. Al ser consultado sobre si practicaba algún deporte, bromeó con que por la mañana hacía “tos-ing”. En otra entrevista, cuando le preguntaron qué actividad prefería evitar, respondió: “Que no me hablen de gimnasia”.
Cuál es una de las comidas favoritas de Joaquín Sabina
La tranquilidad de su rutina también se traslada a su alimentación. Cuando fue consultado por su comida favorita, eligió una preparación cotidiana y sencilla: huevos revueltos.
Sabina afirmó: “Me gustan los huevos revueltos caseros marca Lucio, acompañados por un buen vino Rioja”. También señaló que, aunque dejó atrás gran parte de su vida nocturna, disfruta de las sobremesas con amigos hasta la madrugada.

De esta manera, Sabina abandonó las noches interminables y la escritura hasta las 7 de la mañana, y las reemplazó por dormir temprano, levantarse para escribir y llevar una rutina cotidiana mucho más relajada.
