El bajista de los metaleros sinfónicos Delain, Otto Schimmelpenninck, sufrió un desagradable accidente en un reciente concierto del grupo en Birmingham, Reino Unido: recibió un impacto en los genitales de un cañón lanza-serpentinas.
El músico lo explicó: «Tras lo que puede ser descrita como una de las aventuras más desagradables que haya tenido que sufrir, ya estamos en casa tras venir del Reino Unido. Como mucha gente me está preguntando por mis heridas y muchos amigos ya saben lo que pasó, me pareció que sería mejor compartirlo con todos ustedes, antes de que empiecen a circular toda clase de versiones de esta historia. Alerta spoiler: quizá quieras leerte esto en otro momento si tienes planeado tener sexo en la próxima hora o así».
«Como algunos de ustedes saben, usamos cañones que lanzan serpentinas plateadas al público, normalmente durante “The Gathering”. Llevamos usando esto desde hace siglos sin ningún problema pero en Birmingham las cosas salieron mal. Al haber 6 en el escenario en lugar de 5, no había una posición estándar. Entusiasmado como estaba no presté atención y resultó que estaba muy cerca del disparo del cañón. Me dio por detrás, en mis genitales. Pese a que el dolor fue casi inmediato, estaba más bien enojado conmigo por no prestar atención. Durante la siguiente canción, el dolor se hizo peor y tuve la sensación de que estaba sangrando. Poco después llegué al punto de que casi no podía mantenerme consciente pero por la razón que fuese pude terminar el concierto. Tras el concierto, el daño era más evidente: mi escroto tenía el tamaño de un pomelo grande y me dolía mucho. Me llevaron al hospital más cercano y tras horas y horas de espera, me operaron a las 8.30 de la mañana. Resultó que mi testículo izquierdo estaba roto al igual que algunas arterias».
«Me sacaron más de 500ml de sangre de mi escroto y mi testículo cosido. Me quedé en el hospital el resto del día y la noche y me dieron el alta el viernes por la tarde. De ahí tomé un avión a Glasgow donde me reuní con mi novia y la familia Delain. Afortunadamente tuve un viaje muy cómodo y un conductor de primera así que pude viajar cómodamente y descansar hasta llegar a casa».
El músico estuvo a punto de perder su testículo pero gracias al rápido accionar de los médicos se encuentra en perfecto estado. Un fanático grabó el momento, a partir de los 3 minutos y 26 segundos, se puede ver la explosión del cañón, aunque lo cierto es que, Otto, disimula el dolor bastante bien.
