Valentín Yan reapareció en las redes sociales tras su duro testimonio. Tres días después de dar a conocer que fue víctima de violencia por parte de su papá, Darío Giordano, subió una foto familiar y valoró el apoyo que siempre recibió de su hermano Franco y su abuelo Gustavo Yankelevich.
“Siempre juntos”, escribió el piloto automovilístico de 23 años en una publicación de Instagram parafraseando un posteo previo de su abuela, Cris Morena. Además, compartió una foto familiar.
La publicación no pasó inadvertida entre sus miles de seguidores, que le dedicaron mensajes de cariño a él y a toda su familia. “Valientes”, “Tu testimonio nos llegó a todos los argentinos”, “Qué gran hombre tu abuelo y ustedes su gran orgullo”, fueron algunos de los comentarios.

Qué dijo Valentín Yan sobre el calvario que vivió tras la muerte de su mamá
Valentín Yankelevich tenía siete años cuando murió su mamá y hoy, con 23, decidió romper el silencio. “Cuando yo tenía 9 o 10 años, empecé a sufrir violencia física y psicológica de parte de Darío. Mi hermano también. Era un dolor incomprensible. Realmente era un infierno vivir en esa casa”, dijo.
Allí señaló que hablaron de esa situación con sus abuelos paternos, pero que no fueron escuchados, hasta que pudieron abordar el tema con Gustavo Yankelevich, su abuelo materno.
“Él nos sacaba una vez por semana del colegio a cada nieto por separado a almorzar, y ahí fue que lo empezamos a hablar individualmente. Yo por mi parte, Franco por su parte. Y se dio cuenta de que estaba pasando algo grave”, sostuvo. Y recordó: “Nosotros le empezamos a pedir que no queríamos vivir más en esa casa, que queríamos vivir con él y nos escuchó. Él fue la primera persona que nos escuchó”.

Valentín reveló que, después de un proceso judicial que duró años, le dieron la tenencia al productor. “Mi abuelo Gustavo me salvó la vida. Él me devolvió la vida. No solo por el hecho de que nos acompañó, nos escuchó, se encargó de que podamos salir de esa casa, sino porque nos dio lo único que necesitábamos como dos nenes que habían perdido a su madre, y en este caso a su padre, porque si vos me preguntás a mí, fue como perderlo… yo no tenía padre. Nos dio lo único que necesitábamos que era amor. Amor y contención”, aseguró.
A modo de cierre, expresó que él sueña con “tener una familia”: “Y darle todo lo que yo nunca tuve, que fue amor”. “Tengo las dos caras de la moneda. Tengo todo lo que no hay que ser, que es Darío, y tengo todo lo que sí hay que ser, que es Gustavo. Él fue nuestro padre”, concluyó.
