Los intentos de fraude en la escena digital son tan frecuentes como variados, y generan pérdidas millonarias a nivel mundial. Uno ocurrido recientemente a bordo de un avión fue especialmente curioso, porque los ciberdelincuentes intentaron engañar a las personas equivocadas.
Según informó la cadena Fox, en un vuelo de Las Vegas a Atlanta, en Estados Unidos, apareció una red Wi-Fi misteriosa que suplantó la identidad de la compañía aérea, Delta Airlines. Con ese ardid, los atacantes pretendían que los usuarios desprevenidos se conecten y sin saberlo permitan la vulneración de sus dispositivos y cuentas.
El problema —en este caso para los ciberdelincuentes— es que el vuelo tenía entre los pasajeros a varios especialistas en seguridad informática que habían asistido a una conferencia del sector celebrada en Las Vegas.
¿Cómo fue el intento de estafa con el Wi-Fi no autorizado durante un vuelo?
El incidente ocurrió el 10 de agosto, a bordo de un Boeing 757 que partió de Las Vegas con destino a Georgia, Atlanta. Tal como señalamos, entre los pasajeros había expertos que habían asistido a una conferencia de ciberseguridad más importantes del mundo, DEF CON 34.

Durante el vuelo, se descubrió que una persona a bordo había creado una red fraudulenta llamada “Delta WiFi Fast”. Fueron los especialistas en seguridad informática quienes lograron interferirla para dar una alerta.
¿Qué ocurre si un teléfono, tablet o notebook se conectase a esa red? Serían redirigidos a páginas de inicio de sesión falsas diseñadas para robar credenciales —nombres de usuario y contraseñas—, además de otros datos personales.

Las capturas de pantalla divulgadas muestran las comunicaciones entre los pilotos y el centro de control aéreo, informando acerca de este intento de engaño. De acuerdo a la fuente, la tripulación de cabina debió desconectar el Wi-Fi del avión durante media hora para evaluar los riesgos, aunque no se declaró formalmente una emergencia.
Al momento de la publicación de este repaso, aún avanza una investigación para identificar a los responsables de este intento de fraude, en el que no se registraron intrusiones en los sistemas de la aeronave. Es decir, no hubo un hackeo.
El o los pasajeros que sean declarados culpables podrían ser acusados de delitos federales.
