La angustia crece en la meseta de Neuquén, donde hace casi dos semanas desapareció Manilo Martínez.
Según el relato de su pareja, el hombre atravesaba problemas de consumo de alcohol y salió de su casa el 29 de abril pasado sin celular.
Esa misma noche compró bebidas en un comercio cercano al basural y horas más tarde un reciclador aseguró haberlo visto dentro del predio, completamente alcoholizado, cerca de las 3 de la madrugada.
Fue la última vez que alguien dijo haberlo visto con vida. A partir de ese dato, la investigación dio un giro dramático.
El jefe de la División de Búsqueda, Carlos Federico Canavídez, explicó que Martínez solía pasar la noche en el basural, un lugar oscuro y peligroso.

“La máquina que revuelve la basura pesa entre 20 y 30 toneladas”, advirtió en diálogo con La Mañana de Neuquén, y detalló que varias veces lo sacaron a último momento del camino de la máquina.
“Una de las hipótesis fuertes es que no lo hayan alcanzado a sacar y haya quedado enterrado”, sostuvo el jefe policial.
Según los testimonios, Martínez podría haber muerto aplastado por la máquina o por la basura, aunque todavía no trascendió si entrevistaron al maquinista.
Un operativo a contrarreloj
Desde la denuncia, la policía realizó rastrillajes en el basural y en la zona del nuevo cementerio de Colonia Esperanza, donde los paredones en obra forman un triángulo de casi 800 metros. También buscaron en los cañadones cercanos, pero la lluvia frenó los operativos.
El uso de perros de búsqueda quedó descartado. “Por los fuertes olores de la basura es imposible en un basural”, explicó Canavídez.
Este viernes, la búsqueda se reforzará con retroexcavadoras de la empresa BASA, que removerán la basura en busca de alguna pista. “Es una aguja en un pajar”, reconoció el subcomisario, y advirtió que la basura puede quedar hasta seis metros bajo tierra.
La otra hipótesis: amenazas y conflictos vecinales
Noelia Cortés, pareja de Martínez y madre de sus tres hijos, denunció falta de avances en la investigación y reveló que el hombre había recibido amenazas de vecinos antes de desaparecer.
“Estuvo como tres días sin salir porque estaba amenazado”, contó la mujer al mismo medio.
Aunque la principal hipótesis sigue centrada en el basural, desde la Policía aclararon que tampoco descartan que la desaparición esté vinculada a esos conflictos previos.
Leé también: Horror en Santa Fe: detuvieron a un joven acusado de matar a su papá y tirar el cuerpo en una zanja
La División Búsqueda de Personas tomó el caso el 2 de mayo, luego de que la familia de Martínez radicara la denuncia en la Comisaría 20. La causa quedó a cargo de la fiscal Lorena Juárez, tras el traslado de Andrés Azar a la Fiscalía de Actuación Genérica.
Manlio Martínez vestía un pantalón verde claro, un buzo negro y rojo con capucha y llevaba una mochila negra al momento de desaparecer.
