Tener una casa con jardín suele asociarse con una mejor calidad de vida para los perros, ya que se cree que cuentan con más espacio para correr, jugar y disfrutar del aire libre. Sin embargo, el educador canino Juan Manuel Liquindoli advirtió que esto no siempre significa que un animal tenga suficiente libertad o estímulos para desarrollarse.
El experto fue claro: “Una casa con jardín no deja de ser una pecera para tu perro”. Además, subrayó la importancia de los paseos, para estimularlos con olores nuevos y que se relacionen con el entorno.
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Por qué el jardín no es suficiente para el bienestar de los perros
Liquindoli remarcó que los perros no pueden decidir por sí mismos cuándo salir de casa. Dependen de sus tutores para acceder a otros espacios y recibir estímulos diferentes. Por eso, aunque tengan un patio o jardín donde moverse, los paseos diarios siguen siendo imprescindibles.
Salir a la calle les permite tomar pequeñas decisiones, como detenerse a olfatear, elegir cuánto tiempo dedicar a un estímulo o interactuar con otros perros y personas. Según el especialista, el paseo es una de las actividades más enriquecedoras para su calidad de vida: no solo cubre necesidades fisiológicas o de ejercicio, sino que les da la oportunidad de explorar y socializar.
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Beneficios de los paseos para perros y personas
Los paseos diarios no solo benefician a los perros. Una investigación publicada en junio de 2024 en la revista Scientific Reports analizó los efectos de un programa de ejercicio al aire libre realizado por personas y perros, y encontró mejoras en la condición física de ambos, incluso en animales con sobrepeso.
Además de ayudar a reducir el sedentarismo de los tutores, los paseos ofrecen un momento para desconectar de las preocupaciones diarias. Para los perros, representan una oportunidad de estimular el olfato, explorar y fortalecer el vínculo con quienes conviven.
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